Tener un mentor es algo que muy pocos profesionales se han planteado. La razón va más por la parte del desconocimiento sobre lo que es el mentoring. Porque quienes descubren el poder de esta herramienta comprenden que van un paso adelante de los demás. Y en los tiempos que corren cualquier ventaja competitiva es un posible atajo hacia el éxito, cualquiera que sea tu definición al respecto.

El mentoring es la herramienta que necesitas

© relif – Fotolia.com

Primero que nada, hay que dejar claro que tener un mentor no es tener un psicólogo. La psicología y sus profesionales son una excelente herramienta para resolver ciertas cuestiones del comportamiento humano. Y si bien un mentor roza un poco cuestiones psicológicas, lo cierto es que se trata de otro tipo de profesional, uno encaminado a la transmisión de conocimientos, con objetivos completamente distintos.

La mentoría se basa en las relaciones personales, donde alguien con gran experiencia en un tema busca la manera de transmitir sus conocimientos y experiencias a otra persona con mucha menos experiencia. El mentoring no es un concepto novedoso, pero además son muchos los tipos de mentoría que se pueden desarrollar, siendo la que nos interesa ahora la del mentoring para profesionales.

La necesidad del mentoring

¿Por qué un profesional necesita el mentoring? Cada año son muchos los profesionales alrededor del mundo que terminan sus estudios universitarios con ganas de comerse al mundo. Disponen de los conocimientos técnicos para hacerlo pero conforme se van involucrando en el ámbito laboral ese fuego que los impulsaba se apaga. ¿Qué es aquello que detiene a muchos profesionales hasta convertirlos en uno más?

Podríamos decir que el problema es el sistema en general. Yo creo que en parte sí, pero es un factor superable. Otra respuesta podría estar relacionada con cuestiones culturales a las que siempre hemos estado expuestos. También considero que esto es algo difícil de superar, pero se puede realizar. Más bien creo que el problema radica en que los profesionales salimos de la universidad con carencias que si no se adquieren no hay forma de avanzar.

En lo personal recuerdo mis años universitarios con anhelo, y aunque son muchas las cuestiones que me gustaría comentar, recuerdo especialmente la cantidad exagerada de proyectos, tareas, trabajos, experimentos y demás cosas que tuve que hacer. Todo esto fortaleció mi parte técnica, pero si me preguntas por asignaturas donde enseñaran cosas importantes para la vida no recuerdo alguna.

No tuve enseñanza formal en lo que respecta a saber trabajar en equipo. Tampoco me enseñaron las claves para consolidar equipos de alto rendimiento. No hablemos ya de hablar en público, hacer presentaciones memorables o desarrollar una idea hasta convertirla en un negocio. Y ni siquiera hubo apariciones de conceptos tan importantes hoy en día como inteligencia emocional, resiliencia y mindfullness.

Sé que ahora muchos programas universitarios tratan de incorporar estos temas, pero se trata más que nada de pequeños esfuerzos que aún no tienen impacto suficiente. ¿Cómo sé que no tienen el impacto deseado? Basta ver la cantidad de profesionales que actualmente buscan cursos de temas cuyo objetivo final es mejorar las relaciones personales. Es un mercado en auge que está cubriendo una enorme necesidad.

El detalle es que la mayoría de profesionales buscan dichos cursos cuando se dan cuenta que es un requisito manejar ciertos temas para avanzar en su empresa, o para llevar por buen camino un negocio propio. Hace algunas décadas ser bueno en lo que hacías era la clave del éxito, ahora además de ser bueno hay que saber comunicar y convencer, se debe ser un líder, un inspirador y un ejemplo. Por tanto, ahora no solo importa el producto o servicio, hoy más que nunca importan las formas.

El mentoring une y construye

Cada vez más profesionales pueden dar una idea más o menos certera de lo que es la inteligencia emocional, y otros conceptos. Pero son extremadamente pocos los que han logrado articular toda la teoría para convertirla en algo tangible. El problema con estos poderosos conceptos es que les hace falta un elemento que los una, y ese es sin duda el mentoring, a través del cual se minimizan las definiciones y se pasa a la práctica.

Ser mentor será una de las profesiones del futuro. ¿A cuántos mentores conoces actualmente? Seguro muy pocos, pero dentro de algunos años cada vez más y más profesionales requerirán los servicios de uno. ¿Por qué? Las funciones del mentoring son variadas, pero todas se resumen al hecho de que tener alguien con quien contrastar ideas es la clave que se necesita para dar saltos de gigante.

Una idea, por muy buena que parezca, tiene una gran cantidad de puntos débiles. Solo que cuando se trata de una idea propia es complicado verla con el enfoque correcto. Es entendible porque esa idea nos ha costado, es resultado de mucho trabajo mental y de haber vivido sucesos que solo nosotros comprendemos. Pero aferrarse a ella no ayudará en nada, por lo que debe ser expuesta para que podamos admirar su verdadero potencial.

Ahora bien, en este punto hay que ser cautelosos, porque la exposición pública de una idea puede resultar en la destrucción de la misma. Si expones una idea ante personas que no tienen cierta experiencia en el tema es posible que no la comprendan en lo más mínimo, y terminen diciendo que se trata de algo que no tiene futuro. Y peor aún, terminarás creyéndolo. Aquí, y justo aquí, está el valor máximo del mentoring para profesionales.

Un mentor profesional tendrá la capacidad de impulsarte profesionalmente, porque tendrá conocimientos en el tema y también experiencia sumamente valiosa. Además podrá ayudarte a desarrollarte profesionalmente a la par que tu idea, negocio, empleo, proyecto, etc. Será tu guía en la conformación de tu modelo de negocio, lo que implica que estará contigo más allá de las cuestiones teórica.

¿Cómo se desarrolla un producto excelente?¿Cómo se consiguen clientes fieles a mi marca? ¿Cómo se integran buenos equipos de trabajo? Seguro que si te pones a investigar en algún tiempo podrías dominar estos temas. ¿Tienes la disposición y el tiempo necesarios? No siempre es posible, pero contratando los servicios de un mentor estarás tomando un atajo que bien valdrá la inversión. El mentoring une profesionales afines, construyendo una relación beneficiosa para ambos, donde la transmisión de la experiencia es oro puro.

 

Olmo Axayacatl (147 Posts)

Ingeniero y horticultor de profesión. Forecaster de zarzamora. Tiene en las matemáticas, física y química sus materias favoritas. Viajar es su anhelo, escribir uno de sus pasatiempos. Gusta de aprender y enseñar. Puedes seguirlo en twitter en @olaxpiston


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